Juli Giuliani

Juli Giuliani: Sin seguir las olas

Muchos ya conocemos de hace años a Juli Giuliani, quien nunca se ha cansado de mostrarnos de lo que es capaz, y algo muy a destacar en él: nunca ha bajado los brazos, ni su nivel, en todo este tiempo. Quizás sus números no digan mucho para muchos, pero puedes estar seguro de que solo serán aquellos que no se han molestado en dar siquiera al play.

Viniendo de la escuela más clásica del rap, no ha querido estancarse solo en eso, y Juli Giuliani siempre ha encontrado la forma de reinventarse, flotando sobre sonidos nuevos, repleto de nuevas formas y distintos colores. Ahora llega con "Summer Never Ends", su nuevo álbum, y con ganas de transmitirnos un mensaje: no está aquí por las modas, ni por las olas. Quiere hacer de lo suyo un puto tsunami propio, forjar un legado con sus manos. Algo que perdure en el tiempo, no que se olvide tan rápido como ha llegado. Este "Summer Never Ends", del catalán, es una buena primera piedra en el camino para ello.

https://www.youtube.com/watch?v=bfpG3THxbPM

Jon: ¡Hey Juli Giuliani! ¿Qué tal estás, cómo te encuentras?

Qué tal broki, cómo estás.

Jon: Siempre arranco de la misma forma, viniendo de una situación no vivida antes, prácticamente. Quería saber cómo te ha afectado a ti personal y artísticamente esta pandemia, ¿cómo lo has llevado, cómo lo has vivido?

Pues es lo que siempre digo: es una movida. Pero dentro de lo que cabe, yo la he llevado bastante bien. No me he visto realmente afectado por ella a nivel laboral. La verdad que no he tenido ninguna desgracia con nadie cercano.

Si comparas lo que nos ha tocado vivir, con lo que les ha tocado vivir a nuestros abuelos… Pues la verdad que es una mamonada, jaja. ¿Sabes lo que te quiero decir? Por quitarle hierro. No nos ha tocado vivir ninguna guerra, ni ninguna situación -al menos en mi caso- de pobreza y hambre extrema. Dentro de lo que cabe, bien.

Jon: Te esperábamos desde “The Mayor”, en 2019. Un disco que fue descrito en tu entorno como uno de los pocos álbumes de trap con barras hechos en este país. Tú siempre te has animado a experimentar con nuevos sonidos, pero has seguido cuidando tus líneas y tu contenido. ¿Cómo estás viviendo esta etapa general donde todos: abandonan el rap, se ponen en el trap, vuelven al rap, vuelve a ponerse de moda el término “barras”...?

Yo creo que, lamentablemente, en todas las etapas es igual. La mayoría de artistas, por llamarlos así, van muy a rebufo de lo que hay. Creo que realmente poca gente sabe lo que quiere hacer, sabe lo que le gusta y tiene un conocimiento y una búsqueda artística propia. La mayoría van a lo que hay.

No sé, yo siempre he considerado que yo he estado en mi línea, con mi evolución personal. Creo que la evolución de cada uno es distinta. Pero yo siempre he tenido claro lo que me gusta, lo que no, lo que quiero hacer y transmitir. Entonces no me sorprende que la peña se cambie de abrigo cada dos años jajaja. Yo creo que con el tiempo se ve quién tiene una propuesta artística real y quién no, básicamente.

Jon: Ahora regresas con un nuevo proyecto “Summer Never Ends”. Repleto de colaboraciones entre vocalistas y productores… ¿Cómo nació la idea del disco? ¿Y cómo ha sido trabajar con tanta gente en tiempos de Internet, pero en plena pandemia?

Siempre he querido hacer un disco así, super completo. Que se muestre todo el abanico de estilos que hago. Siento que soy alguien bastante versátil. Y creo que muchas veces, parte del público no ha sabido entender mi propuesta porque no ha podido etiquetarme dentro de un rollo en concreto.

También siento que eso es una gran ventaja. En 2019 saqué dos discos diferenciados por sonidos, precisamente para que la gente me pudiese catalogar de alguna manera. Pero el hecho de ser incatalogable es una gran ventaja, y algo que define mi música. Vengo de la escuela de rap más clásico, pero soy de los pocos que vengo del rap de toda la vida y tiene una propuesta fresca y actual, y no anclada. Con todo el respeto. Me parece que tiene que haber de todo, pero siento que yo de alguna manera mantengo la esencia de la movida, con una propuesta más actual.

Lo de currar a distancia: la gran mayoría, sobre todo los arreglos, y la producción del disco, lo he currado con gente de aquí, de Barcelona. Y los beats, la gran mayoría los he hecho con el productor. Con el Gese en Madrid, con Chen y Calabria igual… Entonces a distancia no se ha hecho mucha cosa, la verdad.

Jon: Vivimos la época del fast food, soltar mil temas a la semana… Que no es precisamente tu forma de trabajo. Con otros artistas he hablado la importancia de la seriedad de la obra, y que pasen 10-15 años, y sigas recordando esa obra con orgullo y diciendo: joder, lo hice bien, no cambiaría apenas nada. ¿Es eso importante para ti? ¿Crees que lo has conseguido con “Summer Never Ends”?

Por supuesto, para mí lo más importante es eso. Tener éxito como artista es la longevidad de tu obra. Si en 10-15 años la gente sigue escuchando tu disco, significa que ha permanecido en el tiempo, ¿sabes? Hay temas y discos que son eternos, que lo escucharon los padres y ahora lo escuchan sus hijos. Creo que eso es lo máximo a lo que puedes aspirar.

Hay muchos chavales que hoy en día, tienen otra filosofía, que es la de pegarse con un tema y subirse al boom del momento. Pero cuando pase ese boom, ¿al final cuántos quedan? Pues 3 o 4 de ellos. A la que ola pasa, ellos también pasan, y la peña se olvida. Yo creo que cuando alguien tiene una propuesta sincera y va más allá de esos booms y esas olas… Si hace bien la movida y la peña conecta, la movida permanecerá en el tiempo.

Para mí la música es mi legado vital y artístico. Y la buena música es la que permanece en el tiempo. Aunque ese sonido ya no esté de moda.

Jon: “Wah” es uno de los cortes que más me ha flipado, creo que describe precisamente esas vibes de que el verano nunca muere, todas las refes a Kota, Buddy, Ray Liotta… Una bomba. Pero quiero centrarme en una barra en la que rezas: “Voy a hacer que vuelva a molar el hip hop, date prisa, raperos que se ríen del rap me da risa”.

Entiendo que va un poco por esa situación que hemos vivido muchos, en cierta etapa en la que podía dar un poco de vergüenza decir que escuchabas rap, por la inmensa mayoría de material aflorando -al menos en mi caso-. Y que de hace un par de años atrás se ha vuelto en nuestra contra, porque se ha invertido la situación, ¿van por ahí los tiros?

Pues sí, como te decía antes. De repente el rap parece que no mola, porque se ha quedado atrás, luego vuelve… A mí me suda la polla. A mí siempre me va a molar el rap. Y aunque ahora me aleje más de lo que es la raperada… Yo amo el rap, es mi movida. Como el tema de “WAH”. 

Y me parece que hay un poco como un culto a la mediocridad y al no conocimiento, como si eso fuese guay. Y durante una época parecía que se llevaba eso, ¿no? Y como de repente mola, pues todo el mundo te habla de barras y la gente vuelve a subirse al carro. En plan, raperos y traperos riéndose del rap, me acuerdo de Lil Yachty riéndose de Biggie. Es en plan: eso demuestra una ignorancia enorme, si tú vienes de ahí, ¿sabes? Es bastante patético que vengas del hip hop y que digas que el rap está par atrás. A mí me dan risa. No sabes ni lo que estás haciendo entonces, ¿sabes?

Y de repente qué pasa, que Griselda se pone de moda y reaflora un poco ese rap más crudo. Y como de repente mola, pues todo el mundo te habla de barras. Pues la gente vuelve a subirse al carro. Al final quien permanece en el carro es quien monta su propio carro. Y hace su carro y su camino, los artistas de verdad. El resto es peña que se sube y se baja.

Jon: En 2019 tuviste una charla muy interesante hablando de cómo con 15 años soñabas con vivir de la música, y que con el paso de los años te fueron quitando un poco esa idea de la cabeza. Pero precisamente en 2019 asegurabas estar más cerca que nunca de cumplir ese sueño, ¿cuál es tu posición al respecto ahora?

Es un poco esa cuestión de qué es el éxito. Siendo adolescente uno tiene claro que esto es lo que se le da bien y que se debe dedicar a esto en un futuro. Hay muchas lecturas de esto. Pero al final el éxito es ser feliz. Estar bien con uno mismo, si es viviendo de la música: fantástico, ¿si no es así? También.

He estado todos mis 20’s aferrado a esa idea, pero mi felicidad ya no depende de si vivo de la música o no. Entonces uno va creciendo y entendiendo ciertas cosas… Mis nociones de éxito también cambian. Como te decía antes, mi concepción de éxito es hacer música buena y dejar un legado. Y sé que lo estoy haciendo, entonces estoy teniendo éxito en ese aspecto. No en el monetario, porque invierto más de lo que gano. Pero mi lucha es por ser no por tener.

También creo que es súper importante que tu obra inspire a los demás a sacar lo mejor de uno mismo, ¿sabes? Eso es lo máximo para mí, el haber escuchado a otros artistas que me han dado ganas de sacar lo mejor de mí para el mundo… Eso es brutal. Cuando la gente me escribe para decir esas cosas… Eso es impagable.

Jon: Algo que me sorprende es que gran parte de tus oyentes en las principales plataformas de streaming, vienen de Argentina, Chile, México… Y Latinoamérica en general. Sé que llevaste a cabo un tour por esas tierras pero, ¿de dónde nace realmente esta conexión? ¿Se siente ese apoyo desde el otro lado del charco? ¿Tienes en cuenta a ese público a la hora de crear y compartir tu música o no es algo que te ronde?

Esa conexión con latinoamérica parte de que mi madre es Argentina, y yo tengo un vínculo emocional bastante fuerte. Que luego me escuche bastante gente de allí, pues eso ya no sé si depende de mí. A lo mejor la gente allí consume la música de otra manera o tiene otra cultura musical y conectan más con mi propuesta y con mi mensaje.

Tampoco te sabría decir por qué allí mi música tiene más acogida que en España. Siento que aquí hay muy poca cultura musical, bro. Todo va por modas, y veo las propuestas dentro del hip hop… un poco limitadas. Hay cosas guapas, pero veo grandes grupos de movidas que van a rebufo de lo que hay, y pocas cosas originales. Yo no tengo en cuenta a la gente de Latinoamérica ni de España a la hora de crear, la verdad.

Jon: Creo firmemente que eres una joyita, que destaca en bajo perfil. No tienes los números de una superestrella, pero tu contenido es admirable, y de hecho, guardas el cariño y respeto de OG’s por aquí, como Tote King, Dano… Y más artistas con los que trabajas. ¿Te sientes cómodo en ese bajo perfil? ¿Qué crees, sinceramente, que falta para situarte bajo el foco mediático?

Pues joder, muchas gracias antes que nada. Y si me siento cómodo o no… La verdad yo me siento cómodo con lo que hago y represento. Y he llegado a un punto de madurez en el que el no encajar no me supone un problema. Lo veo como algo guay, así que me siento cómodo con mi propuesta ahora mismo, completamente.

Yo creo que lo que me falta es… Que la gente pueda ubicarme y catalogar mi propuesta. Creo que mi propuesta es súper válida, y que es cuestión de tiempo de que la peña vaya pillando mi movida. No deben meterme en un saco, porque yo estoy construyendo mi saco. Es lo que quiero hacer: diferenciarme de todo el mundo. Y eso estoy haciendo. Hacer mi camino.

Para llegar al gran público tengo que saber proyectar eso, y que la gente conecte.

Jon: Siempre has sido un artista muy prolífico, pero bien es cierto que en 2017 sí que hubo un cambio importante: ese paso de “Juli” a “Juli Giuliani”, desde el que no te hemos visto levantar el pie del acelerador. ¿Qué se pasaba por tu cabeza entonces para decir, creo que debe venirse un cambio? ¿Qué lo impulsó?

La verdad que fue algo natural, no muy pensado. Y sí, marca un punto de madurez. A partir del disco anterior, del ‘Miles Limbo’ de 2015 con Escandaloso Xposito & Jay Calabria, creo que mi propuesta comenzó a ser mucho más madura.

Estaba en una etapa de más consolidación, más que como Juli. Antes eran esos proyectos, en los que me estaba formando, y buscando mi rollo. A partir de ese disco llegué a una madurez musical.

Jon: Si le tuvieras delante, ¿qué consejo le darías al Juli de “La Magia de las Frases”?

Le diría de no intentar encajar con nada ni con nadie. Que al final como que todo el mundo por miedo intenta encajar, es una zona más de comfort. Pero creo que la grandeza de cada uno reside en que cada uno es diferente. Si tú realmente consigues ser tú al cien por cien… No vas a encajar o vas a hacer una movida que es únicamente tuya.

Y en ese punto estoy. En esa lucha. En construir mi movida y espacio, y no intentar encajar en nada. ¿Es un camino más largo? Sí, pero si lo consigo bro… Mi movida va a perdurar. Es lo contrario a lo de querer subirse a la ola, que decía antes. Yo no quiero aprovechar el impulso de ninguna ola, sino crear la mía. A lo mejor no pega el pelotazo, pero se irá consolidando. Hasta que se convierta en un tsunami, jajaja.

Jon: Por último solo quería darte las gracias por sentarte a charlar este rato conmigo Juli, ¡un abrazo muy fuerte!

Vale brother, gracias a ti. Perdón por la chapa pero a mí me gusta expresarme, jaja. Gracias, un fuerte abrazo.

 

Recuerda que puedes escuchar el álbum «Summer Never Ends» de Juli Giuliani a través de Spotify:

https://open.spotify.com/album/0XYAgWJx6qoEQ9I6sBcfkI?si=QsbFUTTiTEi2v5gmon2n1A&dl_branch=1


Soukin

Soukin: Inducción matemática en los raps

Todos y todas los que estamos entre la veintena y la treintena, crecimos con la mirada fijada sobre Madrid. Y es que desde hace 10 años no han dejado de sucederse los himnos que nos acompañaban cada día al instituto y la universidad.

Prefijo91, Ramos, Natos y Waor, Soukin... Y nada sienta mejor que ver que prácticamente todos ellos siguen en activo, dejándose ver más o menos. En el caso de este último, siempre cada dos años y con un álbum bajo el brazo.

Toca rememorar esos años de Madrid, de la Sierra y de Debod, y ahora lo hacemos con un Soukin más maduro, y con los raps totalmente pulidos. Una pequeña joya que te hace sentir en los 17 de nuevo, pero con la mentalidad de lo que te han enseñado los años. Ya es hora de disfrutar de “INDUCTIA”.

https://youtu.be/0MgFIBtN73U
Jon: ¡Qué tal Soukin, bienvenido! ¿Qué tal te encuentras?

Buenas, es un placer estar en GRINDIN’. Me encuentro genial, contento por haber sacado el disco después de todo este tiempo en silencio. Hemos disfrutado mucho haciéndolo, pero había ganas de sacar música… Ahora ya queda para siempre.

Jon: Eres de los primeros que llega con un disco post-cuarentena, aunque aún bien dentro de la pandemia. ¿Cómo te ha afectado a ti personal y artísticamente esta crisis global?

Yo realmente considero que estoy en “la cara buena de la moneda”, mi curro me permite teletrabajar, no vivo con ninguna persona de riesgo por lo que puedo aprovechar mis ratos libres sin preocuparme demasiado, en lo personal estoy todo lo bien que se puede estar hoy en día. 

En cuanto a lo artístico, es verdad que el formato de disco clásico es algo que hoy por hoy no se hace mucho, los artistas prefieren estar más al día en la ola con singles y videos, pero esto yo creo que pasaba ya al margen de la pandemia. Para mí, y al margen de la pandemia también, era importante recuperar ese formato y que la gente viera realmente el nivel que podemos llegar a imprimir.

Jon: Lo dicho, llegas para presentar un nuevo -y esperado- álbum titulado “Inductia”, ¿qué puedes contarnos sobre él? ¿En qué momento personal llega y qué lo ha motivado?

La idea de hacer un disco surge a finales de 2019 cuando yo vuelvo a vivir a Madrid, anteriormente había estado viviendo un año en París y otros dos años en Holanda. Estando fuera no tenía tanto tiempo como el que me hubiera gustado para hacer música, y tampoco podía exprimir al máximo los medios, por eso al verme de vuelta me vi con las ganas y la fuerza para ponerme mano a mano con Seijas y empezar a grabar algunos temas, lo que más tarde fue cogiendo forma y dio lugar a este disco.

Jon: ¡Hostia! Qué bueno. Ha sido volver a lo grande. Quería preguntarte: ¿Qué significa “Inductia”, y por qué elegiste ese nombre para titularlo?

Lo llamé “Inductia” porque, para mí, sigue la línea conceptual que ya tiré en “INERTIA” (2015) y en “ENERGEIA” (2017) y quería darle esa correlación. Son conceptos físicos, filosóficos, a los que les aplico una estética y los hago míos. “Inductia” hace referencia a la inducción matemática, un razonamiento que a mi parecer representa bastante el concepto del disco.

Básicamente, este razonamiento demuestra que, si sabes subir un escalón en una escalera, puedes subir los siguientes y llegar tan alto como quieras.

Jon: No tenía ni idea, pero me flipa ese razonamiento, realmente. Desde “Oasis”, en 2015, vienes cumpliendo el ciclo de álbum cada 2 años. ¿Es una forma de trabajo auto-establecida, o simplemente es casualidad? Me entra curiosidad por saber si empleas esos 2 años en trabajarlo o simplemente puedes tomarte un año y medio de descanso y el proyecto sale en unos pocos meses.

¡Qué ojo! Evidentemente yo soy consciente, pero no veo muchos más que se hayan fijado. Es difícil de responder, la verdad es que podría sacar más música, con menos espacio entre medias, pero yo soy de los que dice que hay que disfrutar del proceso y además, me gusta dedicarle el tiempo que merece, supongo que de algún modo sí que está auto-establecido, pero no estaba planeado como tal.

Se podría decir que de media tardo un par de años sí… jajaja. Descansar no descanso, pero la música no es tampoco mi principal fuente de ingresos así que los plazos están muy condicionados.

Jon: Que yo te sigo, Soukin. Jajaja. ¿Qué inspira un álbum de historias sobre la calle y sus callejones, los parques y sus vivencias en tiempos de estar encerrado en una casa?

Supongo que mucha calle de chaval en vidas pasadas, jajaja. Todo el disco tiene un aura de nostalgia que es lo que creo que está gustando a la gente. Además, cuando vienes de esas dinámicas, aunque haya confinamiento acabas metido en miles de jaleos. Si a eso le sumas el tiempo para pensar que hemos tenido este año, yo ahí veo inspiración, por poca que parezca.

Jon: En el proyecto te vemos muy, muy bien acompañado. Como siempre de la mano de tus colegas: Juan Ríos, Ramos, Recycled, J. Moods… También vemos conexiones que nos han alegrado mucho con Ergo Pro, Ill Pekeño o  Dano. ¿Cómo surgen estos enlaces, y cómo ha sido currarlo todo en tiempos de pandemia y encierro? Imagino que donde más diferencia habrá habido ha sido en las sesiones con tus colegas, ¡a como serían ser años atrás!

En términos logísticos, la situación no ha ayudado, pero cuando hay ganas y compromiso las cosas se acaban sacando. Con los producers he trabajado a distancia, aunque iterando con ellos para arreglos y comentarios, siempre contando con su feedback. Agradezco mucho que gente con ese talento esté dispuesta a participar en mis proyectos.

En cuanto a las colaboraciones vocales, si que pude quedar con todos ellos para las sesiones de estudio. No me quiero enrollar pero, por hablar un poco de los nombres nuevos, el primero en meterse fue Dano, que me dio un fuerte impulso de cara a seguir dándole forma al disco, para mi fue una experiencia vital. Luego vino Al Safir, con el que he estado muy unido todo el último año y que me ha ayudado muchísimo, incluso actúa en el videoclip de “En el spot”. El tema con Peke y Ergo fue de los últimos que grabamos, yo les conocía anteriormente de algunos eventos, pero nunca había grabado con ellos. 

El resto de colabos son colegas con los que ya he hecho música anteriormente, por ejemplo mi bro Recycled J, siempre agradecido por su apoyo continuo, pero para mí hacer que el Ramos grabara un tema 3 años después o volver a juntarme con el Sule en el estudio 7 años después, hacen que el disco en su conjunto sea único.

Jon: Casi nada. A los que hemos seguido esa trayectoria por decirlo así, creo que se nos pone un poco la carne de gallina, escuchando esto y analizándolo así, en frío. Además, el proyecto se abre, precisamente, con ‘10 Años’, donde rindes homenaje a Hijos Bastardos, Yako, Hermanos Hermáticos, Darmo, Ramos, Natos y Waor… ¿Qué ves cuando echas la mirada atrás hacia esos años? ¿Qué es lo que más echas en falta de esa época dorada?

Todo era muy diferente, los que empezábamos a hacer música en ese entonces teníamos otra mentalidad a la que hay ahora. En ese entonces en Madrid el rap estaba en un momento de auge, salían muchísimos grupos, sellos, marcas… Pero los raperos seguían sin ganar pasta, con lo cual nuestra actitud era desinteresada, no pensábamos que realmente se pudiera vivir de esto, por eso la música era completamente diferente en su contenido y forma. 

Hacíamos rap entendiendo que era un movimiento al que se iba a sumar muchísima más gente en el futuro, y así fue, lo que pasa es que los que se fueron uniendo lo han entendido de otra manera. Parte de ese entendimiento se debe a que el hip-hop se incluyó dentro de un género urbano, una ola global, lleno de artistas que enseñan lo ricos que se hacen y la fama que cosechan con su personaje, muchas veces abandonando el apartado musical y lírico, completamente al margen de esa realidad que se vivió en el rap anteriormente. No digo que sea peor, supongo que en términos de industria es mejor, pero los que vimos como era, como yo, es normal que no nos lo traguemos.

Por eso es importante remarcar y ensalzar esa actitud que existió algún día, supongo que seguirá habiendo chavales a los que les llame la atención como nos la llamó a nosotros en su entonces. Además, como ahora todo parece tan prefabricado, la gente distingue esa esencia, que es lo que yo creo que echamos de menos todos.

Jon: Es una locura pensar ese giro musical, pero tambien esa sensación de hermandad, de descubrir qué curraba el otro, tal cual… En estos últimos años hemos visto a artistas variar de sonidos casi diariamente, probarse sobre infinidad de ritmos diferentes. Muchos te contemplamos con un referente en el underground del rap en español, que año tras año ha ido puliendo su sonido, pero no dando bandazos entre géneros, ¿se siente un poco de vértigo viendo al resto de compañeros en el juego generando tanto contenido y tan diverso?

Está bien, antes si eras rapero y sacabas un tema pop te tenías que preparar para la que te iba a caer y tenías que tener dos huevos, ahora da igual, pero da igual completamente, puedes hacer lo que sea, total, toda la música está a la misma distancia. No me da ningún pudor hoy en día el hecho de cambiar de estilo, pero sí que creo que he trabajado mucho para conseguir un sonido y evidentemente se rapear mejor que cantar bachata, por eso lo que hago es rapear. 

Se juega como se entrena, pero a mi personalmente no me gusta que se meta en el mismo saco a los raperos y a esos artistas que hacen de todo. Se que es una opinión de antes, completamente condicionada porque entiendo de dónde viene, el rap ya era un género, ahora hay una línea muy difuminada que para mí no hace justicia, pero es lo que hace que el oyente estándar lo relacione o compare. Una vez más, supongo que está bien si te quieres dedicar a la música, pero malo para la esencia hip-hop.

Jon: En 2018 decías que si comparabas la escena musical española con “la de fuera”, creíais que estaba un poco para atrás, ¿crees que se ha producido algún tipo de avance? 

Hay avance, de hecho la música en español (que no de España) es la música global, tenemos un terreno perfectamente abonado, la oportunidad está ahí, solo hay que fijarse en Puerto Rico o en Argentina. 

Sin embargo, las barreras son las de siempre, barreras culturales y económicas, que hacen que Madrid no sea Nueva York o París. Tenemos nuestras bondades, pero yo he vivido en Francia y he visto cómo viven la música ahí, entonces entiendes que la diferencia es cultural, aunque influyen más factores.

Jon: Sorprende, porque incluso 3 de los 5 lugares en los que más te escuchan desde Spotify son: México City, Santiago de Chile y Buenos Aires en Argentina. ¿Estás al día de eso? ¿Crees guardar un buen fandom en América Latina? No sé si estás deseando cruzar el charco para encontrarte con ellos tan pronto como pase la pandemia.

Desde que empecé a hacer música siempre he recibido mucho apoyo de gente en Latinoamérica, lo cual para mi es increíble, bendito Internet. Me encantaría ir a tocar ahí, según me han contado amigos que han ido a cantar ahí los bolos son una locura, no lo descarto.

Jon: Soukin suena Madrid. En GRINDIN’ intentamos dar voz a provincias en tiempos en los que Madrid es el único foco industrial para el arte en España. Todos los artistas tienen que moverse a la capital para “triunfar”. ¿Cómo se vive desde dentro esa “invasión” de talento? ¿Crees que aporta más que quita?

Eso lleva siendo así desde siempre, si quieres buscar la oportunidad, buscar los contactos, o si, por ejemplo, pretendes estar de gira por España, tiene todo el sentido que te mudes a vivir a Madrid. A mi me parece que tenemos ciudad de sobra para recibir a todo el que haga falta, pero en ciertos momentos me gustaría ver más movimiento de grupos o artistas locales.

Jon: Son muchos años en el underground, con tus cimas personales, tus hitos y supongo que también tus hostiazos. ¿Cuál sigue siendo la gasolina de alguien en el under, qué te motiva a seguir haciéndolo? ¿Tienes fijado algún propósito en la música?

No creo que haya llegado a mi cima todavía, yo sabía que meterme en el rap iba a ser para siempre, para mí la búsqueda de un sonido se puede convertir en una tarea infinita. Para mi eso es sencillo, tengo gente cercana, amigos, familia, que me va a saber asesorar y que me lo harán notar si algún día estoy dando penita y debo dejarlo. Además, como el objetivo nunca ha sido vivir de ello, todo lo que llegue es bien recibido, ya que no dependo en absoluto de la música, es algo que hago por el puro placer de hacerlo.

Jon: Lo mencionábamos antes, más de 10 años de carrera. ¿Qué consejo le darías al Soukin de ‘Don’t Know’ o ‘No Chair’?

Wow, viejos temas. Le diría que va por el buen camino y que siga disfrutando del proceso, que nunca pare de hacer lo que le gusta por mucho que cambie la vida o cambien los tiempos y que trabaje desde la humildad rodeándose de la mejor gente posible. Ese Soukin de 17 años tenía ganas, pensaba mucho en su futuro, pero realmente no tenía ni idea de todo lo que la música le iba a aportar como persona.

Jon: Muchísimas gracias por sentarte a charlar este rato, y por contarnos más sobre ti y sobre “Inductia”, ¡un abrazo Soukin!

Me han parecido buenísimas las preguntas, se nota que también le pones ganas. Ha sido un placer contestarlas y espero que podamos volver a hablar. Igual dentro de 2 años con el próximo disco jajaja. Muchas gracias, abrazos.

 

Recuerda que puedes escuchar el álbum «Inductia» de Soukin a través de su perfil en Spotify:

https://open.spotify.com/album/0WvegLoR5a4MLR1Rq0n09a?si=8_uzN6tbTd-bEeatQbfpPQ


C. Terrible

C. Terrible: No es rap español, es rap en español

Todos llevamos repitiéndonos esa frase en la cabeza desde, al menos, 10 años. Que se dice pronto. Y es que en parte -y que no se me malinterprete- es como la hostia del padre al crío: la entiendes a la primera, y la recuerdas durante toda tu vida. Lo que hace C. Terrible no es rap español, es rap en español. El lenguaje que utiliza es el nacional, pero sus influencias, sus sonidos y hasta su estética es puramente americana.

Tras muchas lecciones, y tras mantener ese sonido duro durante más de 10 años, postulándose como uno de los reyes del boom-bap en España, el sevillano ahora se plantea renacer para morir. Borrón y cuenta nueva. Lo hace firmando "R.A.D.M", su proyecto más cuidado, variado y hardcore hasta la fecha.

En él encontramos colaboraciones con Shaolin Monkey, Cecilio G, Babi Blackbull y Tote King, entre otros. Al que en su día llegó a colaborar con miembros de Wu-Tang Clan como Inspectah Deck, se ha apoyado ampliamente en Bigla para la inmensa mayoría de los beats de este disco. El resto, es mejor que os lo cuente él mismo.

https://youtu.be/ItYu8Iq1W2w

Jon: ¿Qué hay C. Terrible, qué tal, cómo te encuentras?

¡Estoy del carajo! Preparando proyectos y pese a todo lo que está cayendo, pasando una buena etapa tanto a nivel musical como personal.

Jon: Estamos pasando por una ola de frío tremenda, estamos rodeados de nieve… Pero siempre hay algo que no se nos olvida. Estamos viviendo una crisis mundial, ¿cómo te ha afectado a ti artística y personalmente esta pandemia?

Artísticamente mal, como al resto del panorama, intentando sacar el mayor trabajo como se puede, y siendo el año más productivo a nivel personal.

Jon: Todos conocemos tu nombre por la larga trayectoria en el juego, y cada vez parece que el nombre de tu grupo se va agrandando. No solo en cifras, sino en número de integrantes. Conocemos a Shaolin Monkey, Babi, Klan, Trueno, Pebens… ¿Cómo funciona realmente Socio Ejecutor y cuál es el fin de un súper-grupo así?

Funcionamos como colectivo, ante todo intentamos estar comunicados casi todos los días. Nos organizamos para sacar trabajos, vídeos, eventos y merchandising… Y sobre todo apoyándonos en los trabajos  individuales de cada uno, representando lo que el colectivo quiere transmitir. Nuestro fin es sonar como nadie, aportando calidad en todos los aspectos dentro del género musical y manteniendo la esencia que nos define, muy diferente a cualquier otro grupo de habla hispana.

Jon: Nos hemos sentado a charlar porque estás de regreso con un nuevo -y durísimo- álbum. ¿Qué puedes contarnos acerca de “R.A.D.M.”?

El mismo título lo define: he renacido y para mí este trabajo marca un antes y un después.

Jon: Desde antes de 2011 todos tenemos grabados una frase gracias a ti, esa ya tan mítica: “Esto no es rap español, es rap en español” nos abrió a muchos los ojos, ¿cómo explicarías tú el sentido de la cita?

Yo lo que hago es rap shit y llevo haciéndolo toda la vida, a pesar de las modas, pero sí es bien cierto que he tocado otro palos como el trap, drill, hardcore y electrónica… Me siento cómodo en esos beats si me transmiten.

Jon: En este nuevo álbum volvemos a escucharla en bastantes ocasiones, acompañadas de ritmos muy duros como siempre, y la esencia rap de los 90’s, pero hecha ahora y con un sonido fresco. ¿Cómo estás viviendo tú esta etapa en la que tanto se habla de “vuelven las barras”, y el abandono de los ritmos de trap para “volver a lo de antes”?

Esa frase no es mía, se la escuché a Meswy en uno de sus trabajos y me sentí identificado, ya que mi música no suena como el rap español de matrinis, sino que la lengua es hispana, pero las influencias son americanas.

Jon: Personalmente, me alegra todo lo conseguido por ti hasta ahora. Y al mismo tiempo, no comprendo y me enfada que no te encuentres en un puesto más alto, ¿te has sentido infravalorado dentro de la escena en España?

La verdad que sí, pero no me siento frustrado ni mucho menos, la muestra de ello es que sigo sacando lo mejor de mí, porque me enorgullece la música que hacemos, seguimos trabajando para la gente que le flipa nuestro rollo y para nosotros mismos.

Jon: Te vemos colaborando con unos cuantos artistas, pero mateniéndolo siempre íntimo. Se hace obvio que te has mantenido fiel a tus ideas, y a tu actitud. Y siempre has hablado muy claro. ¿Crees que eso ha hecho distanciarse a algunos artistas, o has sido tú quien prefiere medir mucho las distancias en el apartado de colaboraciones?

Lo de fiel a mis ideas... la esencia del grupo es lo que nos define. Cambiarlo no tendría sentido, ya que para mí la autenticidad y la integridad es lo que marca la diferencia. Y respecto a lo de marcar las distancias yo siempre estoy abierto a todo el mundo, tengo la mente abierta, pero si no me mola el rollo de alguien no voy a forzar nada, yo trabajo así, tiene que fluir y si no, no vale.

Jon: Es algo que sospechaba, pero que terminé de comprobar simplemente entrando en Spotify. Entre tu Top 5 de ciudades en las que más se te escucha se encuentran: Buenos Aires, Santiago de Chile y Ciudad de México, ¿por qué crees que tu música puede calar más al otro lado del charco que en tu propio país?

No lo sé, jajajaaja. Serán las influencias de cada país, aquí suelen gustar otro tipo de grupos, marca España.

Jon: Centrándonos en “R.A.D.M.”. Ya el propio título golpea fuerte: “Renacer Antes de Morir”. Es un tema al que haces mención a lo largo de los 13 cortes, ¿a qué se debe esta especie de obsesión con renacer o con la muerte? ¿Qué ha inspirado el proyecto?

Es como un antes y un después, en este disco he querido abrirme más, darme más a conocer y aportar más sonido. El superarme a mí mismo, la música para mí es mi día a día.

Jon: Siempre te vemos acompañado de un sinfín de productores en casi todos tus discos, como en “Back To The Jungle”. En esta ocasión pasa algo parecido, pero pareces haber encontrado en Bigla un fiel escudero, ¿cómo nace esa química entre ambos?

Nos flipa el mismo rollo, con todos los productores que trabajo hay mucha energía, eso es primordial.

Jon: La situación está complicada, en estos momentos, ¿pero tienes ganas de subirte a un escenario y presentar “R.A.D.M.”? ¿Ya le has dado un par de vueltas a cómo será su directo?

Subirlo y reventarlo. ¡Lo estoy deseando! ¡Nuestros directos son los más brutales de España!

Jon: Para cerrar, y teniendo en cuenta tus más de 15 años en activo, siempre me gusta pediros que echéis la vista hacia atrás. ¿Qué consejo le darías al Cele de ‘Screep Shadow’?

Que fuera menos impulsivo. Por lo demás, sin los errores de Cele de esa época no sería el yo de ahora, jajaja.

Jon: Muchísimas gracias por sentarte a charlar este rato, es un verdadero placer.

El placer es de Socio Ejecutor.

 

Recuerda que puedes escuchar el álbum ‘R.A.D.M.’ de C. Terrible a través de su perfil en Spotify:

https://open.spotify.com/album/0kGlXKaZaeY82FyHal3Zp6?si=3wU0ldzeRACiB7DD4D1rhg


Titó

Titó: Volar solo para llegar hondo

El que está escribiendo esto, al igual que muchos de los que lo están leyendo, se inició en el rap español escuchando bandas como Falsalarma. Desde aquellas hasta ahora, hay nombres que se han mantenido vivos, uno de ellos es el de Titó.

Quizás por eso sorprende que haya sido ahora el momento en el que el rapero y productor barcelonés se ha animado a volar en solitario. Lo hace agarrándose al micro, y a la inmensa mayoría de beats de su nuevo álbum "Hondo". Tras más de 25 años de carrera acompañado de su hermano El Santo, de Dycache Santiago y de DJ Neas, y de proyectos -en parte- individuales, como "Barna Files", era momento de dar un puñetazo sobre la mesa y de demostrar que sin renovarse, un artista se muere.

En "Hondo" nos topamos con 12 canciones, y colaboraciones de Hoke, Dano, Easy-S o Al2 de Los Aldeanos, pero sobre todo, con ganas de refrescar el sonido constantemente, y de demostrar que esa fruta de la vida es el encontrar nuevas motivaciones constantemente. Por todo esto, y por mucho más, me he sentado a charlar con Titó, y este ha sido el resultado.

https://youtu.be/cTBtcV6BEZ0

Jon: ¡Muy buenas Titó! Bienvenido, y muchísimas gracias por prestarte a charlar un rato.

Buenas, gracias a ti.

Jon: Como ya es rutina, en vista de los tiempos que nos ha tocado vivir, me gustaría preguntarte cómo te ha afectado, en lo personal y en lo artístico esta crisis mundial, esta pandemia.

En principio… En mi caso bien. Gracias a esto he podido hacer el disco “Hondo”. También debido a las consecuencias que hemos vivido todos, al sentirnos tan poquita cosa ante un virus tan pequeño, tan asqueroso… El sentirte tan pequeñito hace que te cueste ver un montón de cosas, que le des vueltas al coco de un modo diferente a la que uno acostumbra… Todo eso ha dirigido el timón para hacer mi disco la verdad.

No puedo decir, como la mayoría, que me ha afectado muchísimo. Que en parte sí, pero en parte gracias a esto he podido aprovechar el encierro para estar en casa y hacer el disco, la verdad.

Jon: Todos sabemos de sobra quién eres. Es lo que tiene 25 años de trabajo en esto, echando la vista hacia atrás. ¿Qué sensación te provoca recordar épocas y momentos como “La Revolución del sonido”, “Frankattack”, “Barna Files”... ¿Qué es lo que más ha cambiado en ti y a tu alrededor durante este cuarto de siglo?

Ha cambiado mucho. Quizás la esencia no, porque es lo que procuro que evolucione, que madure. En definitiva sigo pensando que he sido yo. Pero por otro lado sí que ha cambiado mucho la película en ese plano de evolución y madurez. Las perspectivas, no sé. Son etapas, por decirlo de una manera, y por cada una, uno se mueve de una manera distinta. Pero en mi caso, etapas de un mismo círculo. Intento que trabajar al máximo con todo lo que está en ese círculo, y sacarle el mayor provecho. Sin dejar de ser yo, pero probándome, y con nuevos retos. Probar nuevas historias, que en el fondo es aprendizaje todo.

Ha cambiado mucho, si dijera que no significaría que me he estancado en el tiempo, y eso no tiene nada de bueno.

Jon: Muchos conocimos el género, los grupos y los sonidos a través de grupos como Falsalarma. Por aquí en las últimas semanas han pasado Tote King, Elphomega… Ellos ya me lo contaron, y creo que es algo vital, ¿qué te sigue llamando a ti del rap, y cómo haces para seguir manteniéndote fresco?

Para mí es la vida que me da. Me da vida. No sé hacer nada de muchísimas cosas, pero respecto a la música y este género sí que sé bastante. Vamos, me he pegado toda la vida obsesionado con esta música y aprendiendo de ella, y de mí mismo. Es la terapia guapa que tiene el método de escribir: que no solo sacas lo que tienes dentro, sino que te conoces a ti mismo. Y como terapia funciona súper bien.

Entonces, el notar que evoluciono. Se podría decir que yo utilizo esta música para darme vida a mí mismo a través de ver cómo evoluciono. De que no me estanco, y de retarme cada día cuando hago un tema, una instrumental… Necesito saber siempre de esta evolución. Si no, me dedicaría a otra cosa o no lo haría. El ver esa superación me da una vida brutal. Por eso sigo hoy en día aquí, y espero que me quede mucho.

Jon: Eso esperamos. Llegas para presentar “Hondo”, ¿qué puedes contarme del álbum? ¿Qué se siente volando solo después de tantos años de la mano de tu hermano, de Neas y de Dycache?

Pues es una libertad increíble. Quieras o no, como grupo ya se sabe que está uno más atado a lo que es un conjunto. A que todos hagamos una bomba. En este caso al ser un trabajo individual, pues cambia la perspectiva por completo. Y más si le sumamos el tema de la producción, que también ha corrido a mi cargo. Los quebraderos de cabeza también son por parte de doble, es una pasada lo que acarrea todo este trabajo.

Pero por otro lado, cuando ya lo tienes hecho la satisfacción es increíble. Te das cuenta de que me he retado otra vez, lo he podido hacer, y no solo eso, sino que lo he hecho bien para mi gusto y suma y sigue. No creo que sea el último, la verdad.

Jon: Lógicamente, cuentas con una baza que guardan pocos más: te lo escribes tú, te lo rapeas tú, en mil ocasiones te lo produces tú… Pese a todo, ¿has sentido un poco de pánico al enfrentarte a un proyecto así tú solo?

Es según cómo te lo tomes. Ha habido momentos que más que pánico ha sido que se te acumula la faena y no ves el final. Elegí un mes para la salida y no quería que se retrasase y siempre pasan historias que no depende de uno. Sino de segundas personas. Y eso puede que atrase un poco las historias.

Pero creo que he tenido siempre una seguridad en mí de que lo podía llevar a cabo y gracias a eso no se ha encendido el piloto te emergencia de “mierda, mierda, mierda”. Ha habido de todo, como tiene que ser, pero para bien.

Jon: Solo has dejado meter mano a Dr. Neo Cortex y Dues en el primer y último corte del proyecto, ¿consideras que te cuesta delegar para lograr la máxima perfección de lo que puedes dar o simplemente te habías planteado hacer un proyecto llevado a lo propio y personal?

En un principio eso último que dices. Era algo propio y personal. Pero sigo siendo el mayor crítico de mí mismo. Tú piensa que de esas producciones que hay en el disco, mías son 10, y para que yo haya escogido 10 he tenido que hacer anteriormente 70. Porque soy el más crítico conmigo mismo, y claro, por el hecho de haberlo hecho yo pues muchas veces le resta esa chispa que necesito para que me motive y escribir.

Por eso he tenido que hacer muchas hasta quedarme con esas 10, y luego cogí los beats de Dues y Neo porque ya los tenían y me flipaban. Y así salían en el disco, y ahí están.

Jon: Yo creo que me estallaría la cabeza, lleno de ideas en todos los campos 24/7… ¿Por dónde sueles empezar tú, cuál es tu tónica de trabajo? Primero te quitas el trabajo instrumental, o vas acoplándolo a las letras, o más caótico todo…

Tengo un orden. Dentro de mi desorden, tengo un orden. Primero empiezo con la música. Es lo primordial, antes de empezar a escribir necesito que la música, no solo me hable, sino que me motive muchísimo. Supongo que con la experiencia y los años uno se da cuenta de que ponerte a escribir sobre una instrumental que quizás no te motiva mucho es perder el tiempo. Principalmente porque no voy a sacar lo mejor de mí, y segundo porque no lo voy a disfrutar.

Entonces tengo una ardúa tarea siempre con el trabajo de encontrar la instrumental perfecta para mí. Esa que me llama la atención y me pide escribir, y cada vez cuesta más. Uno cada vez es más tiquismiquis consigo mismo. Y quizás sabes lo que quieres pero no sabías explicarlo, por ejemplo de cara a un productor. Porque yo te puedo decir “hazme una tipo J. Cole o Kendrick Lamar”, sí, pero es que no me gustan todas las de Kendrick ni todas las de J. Cole. Yo te puedo decir un campo, pero ese campo es enorme y dentro de ese campo no sabría decirte cuál es el árbol que más me gusta.

Me he vuelto muy quisquilloso con el tiempo. Y sin esa madera que el corazón y la cabeza me pide, es difícil que salga algo bueno. Solo cuando encuentro esos hits que me flipan, voy a sacar lo mejor de mí. Si no, es tontería.

Jon: Lo hablábamos en entrevistas pasadas, eso de que parece que la música es más efímera que nunca, que no perdura. Tú en ocasiones has hablado de esa necesidad de reinventarte y de lo que viven muchos artistas al escuchar proyectos pasados y pensar: hostia, colega. ¿Crees que “Hondo” será ese álbum que perdure y que puedas escuchar en 5, 10, 15 años y disfrutarlo igual? Sentirte orgulloso, al final.

Por ahora te diría que sí. Por ahora. Pero claro, aquí el factor tiempo juega un papel muy importante y nunca se sabe. Pero por ahora puedo decir que sí, porque yo lo he hecho con esa intención. Cada cosa que hago le pongo el alma, el corazón… Pero sobre todo en este, por el hecho de hacerlo en solitario, muy propio, muy especial… Creo que hay más corazón que en otros trabajos.

Creo que sí será un disco que perdure, al menos para mí. Dentro de unos años hazme la pregunta y quizás las cosas cambian. Pero hay una cadencia, el estilo de muchas… Creo que es algo más atemporal. Que cuesta catalogarlo y ponerle fecha de caducidad, creo yo. “Hondo” está ahí para quedarse.

Jon: ¿Qué piensas de los compañeros de gremio que se han mantenido atados a unos sonidos y a unas costumbres? Nos sorprende que Titó se junte con Easy-S o Hoke, cuando no debería.

Lo que te he dicho antes de la evolución. Es que si no lo hago, no merece la pena nada de esto. Yo necesito dar lo máximo y ver cómo evoluciono. Un antes y un después en cada cosa que hago. Y el hecho de hacer estas colaboraciones con peña más joven, y no solo eso, gente que está en su sitio y pegando fuerte, no dejan de ser retos para mí. Es en plan “mira, aquí tienes otro pavo de 43 años que por mucho que tú estés pegando ahí, yo también estoy aquí y me veo suelto para hacerlo”. Si no, no me lo plantearía.

No son colaboraciones de voy a tirar de este porque tiene muchos seguidores o por tendencias, ni mierdas de estas. Yo suelo pasar bastante de eso. Es algo más personal. Porque me flipan y porque me veo haciendo un temazo ya de cara por el bien de la música y el mío. Así ha sido con Hoke, con Dano, con Easy y Aldo. No había nada planeado, y en lo que respecta a los jóvenes ha sido por divertimento y por saber que iba a hacer unos hits guapo, la verdad.

Jon: Por ejemplo, en “Llanto de Madre” te encontramos colaborando con Aldo, de Los Aldeanos. Antes las colaboraciones, ya a nivel internacional, eran menos comunes ahora. Hoy en día son las propias discográficas las que se encargan de gestionarlas, ¿crees que se está perdiendo la magia de conocer realmente al otro artista y generar química antes de crear música?

Desde que existe Internet todo eso es muy fácil. Se da enseguida. Como el hecho de colgar música. La misma tarde que la grabas, la subes y ya la tiene todo el mundo. Supongo que ahora gracias a las redes todo es más accesible.

Yo en el caso de Aldo no le conocía, le entré por Instagram. Como te he dicho, todo es más accesible. Luego otra cosa es que te conteste, o que se pueda llevar a cabo. En este caso la admiración fue mutua, intercambiamos muchísimas movidas y fue bonito. Porque vimos que teníamos muchas cosas en común, que pensábamos igual en muchos aspectos, musicalmente también… Salió todo bastante rodado porque se hizo ilusión y con ganas.

Primeramente por mi admiración hacia él, y también la de él hacia mí. Para mí respecto máximo a Los Aldeanos desde hace muchos años, y él el concepto de Falsalarma lo tenía igual, por lo tanto surgió solo. Es un mensajito por Instagram y pam, esto años atrás pf, lo llevabas claro. Como no le enviases una carta o coincidieses en un festi… No había otra manera.

Jon: Para cerrar. ¿Qué consejo le darías al Titó de “Barna Files”?

Hostia… a mi pasado… Pues le daría muchos, por suerte. Porque obviamente no puedo renegar de mis antiguas obras, y menos de “Barna Files”, que fue el primer trabajo que hice en solitario aunque fuera solo musicalmente. Supuso en mi carrera un antes y un después. Fue otro reto, otro llevado bien. Pero musicalmente me diría de todo: tecnicismos, cómo sonar, cómo trabajar… Haría todo diferente a cómo lo hice, han pasado muchos años.

Si te dijese “no me diría nada”, pues creo que tendría un problema. Sería el mismo del de entonces. Qué va, qué va, por suerte me diría de todo. Tecnicismos y cosas del sonido en plan mejora. No me arrepiento de nada. Me lo pasé muy bien, todos los que participaron también… Por eso, chapó.

Jon: Muchísimas gracias por sentarte a charlar este rato Titó, un fuerte abrazo.

Gracias a ti.

Recuerda que puedes escuchar el álbum ‘Hondo’ de Titó a través de su perfil en Spotify:

https://open.spotify.com/album/5sOVLxJad3xMNjy6RgMa1x?si=Ruk2bPCVT_ubZ5iplqc5KQ


Cruz Cafuné

Cruz Cafuné: Una mixtape que parece un álbum de Greatest Hits

En pleno 2020 se antoja prácticamente imposible no virar la mirada hacia las Islas Canarias en cuanto hablamos de música actual. De allí es de donde han salido la mayor parte de los artistas que a día de hoy están conquistando la península. Como Abhir Hathi, Choclock o Cruz Cafuné, protagonista de nuestro reportaje de hoy.

Fue en el año 2018 cuando el excomponente de Broke Niños Make Pesos decidió arrancar su carrera en solitario, y lo hizo con el lanzamiento de ‘Maracucho Bueno Muere Chiquito’. El bombazo logró colocar al canario, de origen venezolano, ante los ojos de todos. La riqueza sonora que guardaba el proyecto, dirigido por Dano y Lex Luthorz, conquistó a viejos y nuevos fans. La fusión del trap, con las influencias latinas, el west coast rap y el R&B daba cabida a fanáticos de muchos géneros musicales.

https://www.youtube.com/watch?v=-vI_nFXLY_Y

Ahora, más curtido y con la misma ambición, Cruz Cafuné ha regresado con una mixtape titulada “Moonlight922”. La primera parte del nombre se debe a que ha venido estrenando cada uno de los singles con las diferentes lunas nuevas pintadas en el cielo durante los últimos meses. La segunda se debe al prefijo que identifica a su amada isla.

Puestos un poco en situación, lo mejor es que hablemos con el propio Cruz Cafuné, acerca del proyecto y de cómo se ha fraguado:

Jon: ¡Qué hay Carlos! ¿Qué tal, cómo te encuentras?

¡Muy bien! muchísimas gracias por preguntar y por el espacio.

Jon: Acabas de presentar ‘Moonlight’, que como tú mismo dices “solo se trata de una mixtape”, ¿cómo son las sensaciones al publicarla?

Increíble. Solo lleva un mes fuera y ya ha igualado los números del disco anterior y el público lo ha acogido con mucho cariño. Escriben todos los días para contarnos a mí y al equipo que el trabajo de alguna manera les ha tocado, -que es lo mejor que te pueden decir-, así que muy satisfecho.

Jon: Creo que no pocos hemos tenido la sensación de que no te guardaste la munición pesada para el final. Antes de la referencia publicaste ‘Guaguancó’, ‘Ojitos Aguaos’, ‘Mina el Hammani’… cortes que rápidamente se convirtieron en en tus lanzamientos más escuchados en las plataformas de streaming. ¿Te encontrabas tú mismo publicando bombazos y deciste juntarlos, o ya llegabas con la idea de aunarlos en un proyecto?

Lo primero. Estaba haciendo música y ya, con el leitmotiv de la luna llena, pero no me había parado a pensar qué hacer con todo ese material. Fue al acabar el verano que pensé que tenía sentido aunar todo ese cuerpo de trabajo bajo un “algo”, que fuera todo de la mano ya que es música que hice en un momento muy concreto de mi vida en el que estaba en un mood muy específico.

Jon: ¿Cómo nace esa idea de publicar un single con cada luna llena? ¿Qué motiva un ritual así?

Volví a Tenerife después de dos años viviendo fuera y estaba muy emocional, estaban pasando muchas cosas en mi vida. Volver y sentir esa sensación de intimidad, de “estar en casa” pero a la vez muy pasional me recordó al efecto que se supone experimentamos con la luna llena. De noche tenemos la piel más fina y los problemas parecen el triple de grandes, me parecía que casaba muy bien con el sonido que estábamos sacando.

Jon: Este verano me lo pasé en Cuba, y al regresar me topé con ‘Guaguancó’, que es un género musical popular de allí, aunque el corte no defienda precisamente ese sonido como tal. ¿Cómo vives tu esa fusión cultural, en todos los ámbitos, entre España y Latinoamérica, tan presente en las Islas Canarias? Y más tú, contando con ambos orígenes en la sangre.

Las islas tienen una cultura atlántica marcada fuertemente por los flujos migratorios. Es un archipiélago a medio camino entre Latinoamérica, África y Europa; poseemos una idiosincrasia muy particular que permea en todo lo que nos define como pueblo, y la música es uno de esos elementos. Es algo que nos sale natural, porque somos así, y es muy interesante como hay cosas que cambian de isla a isla porque en una la gente emigró más a Venezuela o a Cuba, y esas pequeñas diferencias han llegado hasta hoy.

Ahora bien, en el caso de la canción “Guaguancó” sí fue algo más buscado y adrede, porque aunque la canción es una canción de reggaeton -no tiene nada de guaguancó- en el guaguancó cubano hay una especie de danza en el que el bailarín intenta cortejar a la bailarina y esta le rechaza, intenté hacer símil porque es una canción de desamor.

Jon: Hasta el momento nos ha quedado muy claro que a Cruzzi le gusta mucho el burleteo y el pasárselo bien. Pero también que el amor y su barrio es lo que parece rondar más por su mente, ¿qué es lo que más hace que te sientes a escribir?

He intentado muchas veces llevar una rutina y una vida ordenada. Muchas, muchas veces. Todas fracasadas. Creo que no tengo autodisciplina con mis impulsos, y para bien o para mal la música es una de ellos. La hago cuando siento que tengo que hacerla, o al menos así es como me han salido las canciones a las que más cariño les tengo.

No me malinterpretes, voy al estudio a menudo, pero no siempre ocurre la magia. Además, es mi curro, y se me exige en diferentes situaciones como en featurings, camps de songwriting… y cosas así, pero creo que en esas situaciones la música es como ir a pescar: mi trabajo es levantarme a las cuatro de la mañana, preparar las cañas y los cebos para a las cinco y media estar allí tirando, pero a veces no sacas nada y otras te faltan cubos.

Jon: ¿Eres de esos artistas que suelen escuchar de forma asidua sus propias canciones? Cuando escuchas un par de name-droppings en tus canciones, especialmente el de alguna mujer que haya pasado por tu vida, ¿hace que se te revuelva un poco el estómago o es algo que precisamente te arrancaste al volcarlo en la música?

Nada. Las escucho para ensayar, y eso que dices lo siento a veces actuando, cuando me doy cuenta de lo que estoy diciendo para tanta gente, pero lo veo con cariño, no con pena.

Jon: Volviendo por un segundo al pasado recordamos ‘Amén’, y el boom que provocó. Sin embargo, como tú mismo dijiste en tu disco anterior: “‘Mi Casa’ viralizó y todo se fue p’al guano”. ¿Qué es lo que se torció entonces? ¿Qué música estarías haciendo si ‘Mi Casa’ no lo hubiese cambiado todo?

Wow, no me esperaba esa pregunta. A ver, en realidad fui muy, muy dramático escribiendo eso.

A lo que me refería es que el tema en el que “cuento cosas” pasó un poco desapercibido en comparación con el otro, que es más fiestero y distendido. Los dos me gustan, los dos son mis hijos, y entiendo por qué el tema más meme es el que más tracción atrae, pero me da miedo no ser capaz como artista/entertainer de trazar la línea entre esas canciones en las que quiero transmitir y las que hago más para mi entretenimiento.

Jon: ¿Qué podemos esperar de ti para este 2020?

Tour y más música. Mucha más música.

 

Recuerda que ya puedes disfrutar de toda la música de Cruz Cafuné a través de su perfil en Spotify:

https://open.spotify.com/artist/0jeYkqwckGJoHQhhXwgzk3?si=-Iu-3ZYjQyCxlpVC1be7Aw