Sule B: Sin barras de relleno

Resulta divertido ver cómo prácticamente dos chavalillos han conseguido que estemos repitiendo «barras» todo el día. Ya no solo escuchando música, sino hasta charlando con nuestros colegas. En el momento que el «cerebrito» del grupo tiene ese momento de inspiración y deja claro algún factor con el que todos concordamos, alguien no tarda en espetar lo mismo: «barras». ¿Pero se nos está yendo la mano?

Algo así sentimos los que llevamos escuchando rap con mensaje, o con mayor carga emocional, desde hace muchos años. E imagínate aquellos que son los encargados de desangrar los sentimientos en esas líneas. Un gran ejemplo es Sule B. Obcecado con no sacar nada de relleno, y con que cada barra que escriba vaya a hacerte sentir algo, o a dejarte dándole un par de vueltas.

Con que lleves unos pocos años en el rollo, habrás reído, llorado y gritando unos cuantos temas de Suite Soprano. Y posteriormente, habrás vivido lo mismo con los temas en solitario de sus componentes: Juancho Marqués y Sule B. Este último es el encargado de ponernos a flotar, así como de ponerle palabras a nuestros problemas. Su nuevo disco, “24h Poetry Service», es otro escalón hacia arriba. Y solo promete lo mismo de siempre -hacernos pensar, reír y llorar- pero de una forma renovada. Como siempre.

Jon: ¡Qué hay Sule! ¿Qué tal estás, cómo te encuentras? Bienvenido.

Pues fatal tío… jajajaja. No no. Muy bien la verdad, contento con el disco nuevo. Viendo un poco los frutos y disfrutando, aprovechando el momento. Muy bien.

Jon: Siempre me gusta arrancar preguntándonos sobre la situación tan particular actualmente. Venimos de esta pandemia, viviendo una crisis global, ¿cómo crees que te ha afectado o cambiado, personal y artísticamente?

A mí realmente me ha parecido un verdadero coñazo. Nos hemos enfrentado a un momento así… Aunque creo que con el tiempo pues lo veremos como una etapa histórica. Una movida que ha dejado huella en nosotros. Y creo que en lo que ha ayudado a dejarnos huella es a valorar tanto lo que teníamos antes, como lo que tenemos ahora. Los momentos malos también son un poco para aferrarse a lo que tienes y disfrutar mucho de ello. Yo creo.

Jon: Nos hemos sentado a charlar porque llegas con nuevo álbum “24h Poetry Service”. 2 años después de “La Teoría del Caos”. Has seguido sacando singles, colabos, y hemos estado encerrado, ¿qué has estado haciendo estos dos años entre disco y disco?

Pues otro disco, al final. Realmente hemos hecho casi unos 25 o 30 temas, fruto un poco de la investigación constante y de las ganas de generar contenido interesante. Siempre bajo el prisma artístico, de generar algo novedoso y que sea especial. A mí no me gusta sentarme a crear una canción que sea la misma que hice hace un año o hace dos, ¿sabes? Es un poco lo que he hecho.

También he visto mazo de pelis, he visto series, he jugado muchos videojuegos… Y he estado ayudando en lo que he podido allí donde llegaba. Ayudar un poco en el barrio, en el mundo de los perretes… Gracias también a que me ayudaron montón a mí cuando perdí al Quesito. Intentando devolver lo que me da la vida.

Jon: Como siempre, acaba llamando la atención para empezar el título. Con “Neo Noir” y con “La Teoría del Caos”, ya descubrimos que cada pieza guardaba su significado, ¿cuál tiene este?

He visualizado este álbum como un objeto mágico en el que la gente puede encontrar las respuestas a sus preguntas más existenciales, más íntimas. También quería hacer un trabajo de investigación para que la gente se mire hacia su interior, y que valoren sus sensaciones más personales. Y que la gente descubra su esencia.

El título viene un poco a raíz de que son canciones o instrumentos que puedes utilizar a cualquier hora del día. Siempre están ahí para abrazarte.

Jon: Es un proyecto muy diferente. Imagino que la pandemia habrá afectado al proceso creativo también, el juntarse con los colaboradores… Una vez más de la mano de Mumbai Moon, ¿cómo se ha desarrollado?

Muy natural, la verdad. Yo el día después de terminar “La Teoría del Caos” o incluso antes, ya estaba trabajando en este álbum. Para mí ha sido un proceso como de conocerme a mí mismo y conocer el mundo que tengo alrededor.

La simbiosis con Mumbai ha sido mágica al final, para concluir este proceso. Me ha dado la seguridad de una persona que está cien por cien comprometida. Y que me ofrece soluciones a los problemas que me van surgiendo a la hora de crear música. Y que también me aporta mucho a nivel creativo, ¿sabes? Para mí ha sido un proceso muy sencillo, la verdad.

Jon: Arrancas el álbum con un puño sobre la mesa: “Solo tengo barras buenas, ni una de relleno”. ¿Cuadró arrancar así el disco o era algo premeditado? ¿Cómo estás viviendo esta etapa? Es un poco raro, se vuelve a hablar de barras y de mensaje, pero se le llama barras y mensaje a todo, no sé.

Bueno… A mí me parece, la verdad, lo que tú dices: Que a cualquier cosa se le dice “barras”. Estás hablando con tu colega y dices: “hostia, barras”. Como algo que ya forma parte del lenguaje. Y que por un lado está perdiendo hasta valor, para mí, ¿sabes?

Yo realmente llevo toda la vida intentando generar unos textos que sean la polla. Una movida que letrísticamente, que mire más allá. No quedarme en la anécdota, sino proyectar una movida que pueda ser trascendental para la gente. Y no sé…

Jon: ¿Crees que el aislamiento que hemos vivido ha jugado un papel en todo esto? Todos hemos estado encerrados en una habitación, solos, con nuestras cabezas, dándole vueltas a todo. ¿Crees que algo ha tenido que ver con ese contenido más cuidado? Tú deberás notarlo por esas barras, y esa música con carga más emocional.

Sí, al final yo creo que ha sido un periodo de introspección. Cada uno se ha metido en su propio mundo y se ha conocido un poco más a sí mismo. Creo que a la hora de generar cualquier tipo de arte también será muy positivo, ¿no? Yo lo comparo un poco con una etapa de meditación, como un retiro espiritual para mucha gente.

Quitarte el estrés de estar en una fast life de: todo rapidísimo, todo dura 10 segundos… Y hemos tenido unos meses, sobre todo en el confinamiento, que eran de mirarte mucho a ti mismo y mirar a tu casa. Creo que ha podido ser positivo para gente, pero para otra mucha ha sido negativo.

Jon: En el disco vemos una carta de invitados increíble. No podía faltar Juancho, están Elio, Dano, Bejo, Tutto… Sí me llamó la atención de ese junte con Antonio Carmona, muy a la orden del día. ¿Cómo nació esa unión? ¿Y crees que siguen existiendo barreras en el rap que hay que tumbar?

Creo que hay mucha gente luchando contra el inmovilismo de la música en España. Y eso es algo indispensable para avanzar. Es super importante que haya una nueva corriente de artistas que estén luchando por eso, en la que incluyo a muchos. Creo que hasta los grupos más grandes, los que no tenían por qué cambiar, están adaptándose a las nuevas reglas y mejorando su contenido también. Dándole una vuelta de tuerca a sus movidas. A mí me parece que estamos en un momento genial de la música en este país.

En cuanto a lo de Antonio, también surge un poco a raíz de eso. De una investigación. Realmente este tema nació hace prácticamente dos años. Ha salido ahora, pero como todo el disco, tiene un proceso de maduración y así.

Ya me venía rondando la cabeza de hace mucho tiempo: el por qué tenemos que cerrarnos a hacer álbumes con colaboraciones de artistas del mismo género, ¿no? Y yo también soy una persona muy inquieta a la hora de buscar referencias, y buscar alimento para el alma de manera artística. Entonces creo que era el momento para mí de quitarme los clichés de encima y luchar por una movida más libre, una música sin tapujos y natural. Que no tuviera que ceñirme a “yo soy rapero y tengo que mantener una pose”. Es más “yo soy artista y voy a hacer un disco”.

Jon: Visto desde fuera, y con la tirita del tiempo es fácil decirlo. Sule B es una realidad asentada y firme. Pero, ¿hubo algún momento, en el momento de separarte de esa sombra de Suite Soprano, en su momento álgido, que te asustase?

A ver tú piensa que nosotros en el momento en el que decidimos hacer proyectos en solitario estábamos en la cima de la pirámide al final. Y claro que fue súper difícil, para Juancho y para mí. El enfrentarnos a esa deconstrucción de un halo tan grande. Después de hacer “Domenica”, que para mí es uno de los álbumes mejor valorados de la historia de rap en España. Es como un icono al final. Pues salir de ese manto y enfrentarte a una nueva realidad cuesta. Es complicado.

Pero realmente creo que hemos hecho un camino de investigación -tanto Juancho como yo- y una búsqueda en nuestro interior, y hemos intentado poner las piedras en el camino para generar una movida que suena realmente relevante, ¿sabes? A partir de ahí pues hemos luchado también por nuestras ideas y por contar nuestra peli desde un punto de vista más personal. El paso al final de separar las carreras creo que ha sido bueno. Hemos generado un montón álbumes nuevos… Pero ha sido difícil también llegar a construir lo que somos a día de hoy.

Jon: Has dicho ya en varias ocasiones que si algo no te convence, no lo sacas. Eres un artista super exigente consigo mismo. ¿Cómo lidias con esto en la situación musical actual? En los 3 años que tú publicas un disco, otro artista comparte 100 singles, 40 vídeos… ¿Te da miedo quedarte rezagado o descolgarte?

Realmente no, porque creo que en general tú cuando estudias la trayectoria de un artista, te marcan más los trabajos de largo recorrido. Yo creo. Tú piensas en un artista: Sule B, en 2016 sacó “Neo Noir”, en 2019 sacó “La Teoría del Caos”… Al artista lo recuerdas más por los álbumes que por los singles. Es algo más sencillo, para ver la globalidad.

Y creo que los discos se quedan más en el corazón de la gente que una canción, yo creo. Pero la verdad que no sé cuál es la fórmula del éxito. Pero a mí me apasiona el hecho de construir una obra que permanezca, que se quede y que tenga un recorrido. Tú cuando te pones a sacar singles duran mucho menos. Es un poco lo que yo pienso.

Jon: Te conozco como una persona muy humilde, pero has pasado por muchas fases. De los primeros temas a los bolos multitudinarios, del boom de Suite Soprano al boom de las carreras de los dos. De ese paso de dejar a un lado el “vamos a hacer música de raperos” a “vamos a hacer música”, ¿qué es lo siguiente? ¿Cuál sería esa siguiente etapa que te motiva?

Pues realmente no tengo ninguna pretensión, ni una meta en ese sentido. No veo un final, ¿sabes? No tengo planteada una carrera con un final. Mi idea es un poco fluir según vaya pasando el tiempo y responder a mis inquietudes artísticas, generando según el momento y las ganas que tenga. 

Jon: ¿Qué consejo le darías al Sule B de “Por los Siglos”?

Que siguiera en ese camino, que va muy bien. Y que disfrute la vida y que se ande con ojo también. Que se cuide mucho. Eso es lo que le diría, la verdad.

Jon: Muchísimas gracias por compartir este rato conmigo y la charla, ¡gracias!

Muy bien Jon, gracias por el interés y tus ganas de hacerlo guay.

 

Recuerda que puedes escuchar el álbum «24h Poetry Service» de Sule B a través de su perfil en Spotify: