Califato ¾: La bía en roça

No sabría decir si el éxito de Califato ¾ se debe a dar con la tecla en el momento adecuado, o si se trata de una recompensa a tantos años de trabajo y esfuerzos.

Lo que sí sé es que hay 6 tíos andaluces, sacando pecho por su música, sus raíces, sus ganas y su talento. Y que la gente está comenzando a verlo. Hay que sacar pecho por lo de uno, por lo que le ha hecho ser así y por lo que le reporta felicidad.

Os viene a decir uno de Bilbao, que buena parte de la esencia de esta tierra preciosa de la que disfrutamos proviene del sur, y que muchos la sentís y os ha educado, y otros la estamos estudiando con el tiempo. Quería saber qué creó al Califato, cuál era su alma y por qué hace sentir cosas a un adolescente de Tarifa, como a un aitite de Hendaya. Disfrutad de esta charla como yo lo hice.

Jon: Muy buenas chicos, bienvenidos Califato ¾, ¿qué tal os encontráis?

Chaparro: Ahora un poquito mejor, tú sabes. Parece que llega un poquito de aire. Podemos salir a dar conciertos, y si damos conciertos, ingresamos algo y podemos seguir viviendo y haciendo música. De momento, a no ser que el pico venga pacá, vaya pallá… Con la cuarta ola y nos vayamos todos para atrás.

Sí, con la sensación de que se pueda hacer conciertos, cambia la cosa. Nos cambia el ánimo, nos da fuerzas. Si no, es muy triste todo.

Jon: Arranco todas mis entrevistas de la misma forma, y es preguntandoos de qué manera os afectado, personal y artísticamente esta pandemia.

Chaparro: Artísticamente nos ha influenciado porque nosotros hacemos música juntos. Nuestras fuerzas están en juntarnos para eso, entonces ha sido mucho más complicado. Todas las horas que nos hubiésemos juntado, sobre todo para ensayar. Porque el disco lo sacamos porque hubo pandemia. Realmente teníamos muchos bolos, y teníamos el disco antiguo para girarlo. Que tiene el plástico puesto, como quien dice. Eso nos cortó el rollo mucho, y después fue cuando decidimos hacer el disco. 

Pero fue más por juntarnos, y pasarlo bien. Que si no salía nada, pues no salía nada.

Serokah: Eso. Para desfogar. Después de tirarse ahí 3 meses encerrados, fue como: hay que pegarse una juerga de las de antaño. Y nos llevamos los cacharros por si surgía hacer algo con los chavales… Y surgieron 13 temas. Jajaja.

Y de ánimo pues bueno. Nosotros somos unos desgraciaos. La pandemia tampoco nos ha cambiado tanto la vida. El que tiene poco tiene poco, ahora tengo un poco menos. Si tuviese mucho y me hubiese cogido así, hostia. Pero siempre estamos en la delgada línea entre la supervivencia y la miseria. 

Esteban: Nosotros llevamos en la ruina desde siempre, no nos va a cambiar tanto la vida.

Jon: Quería hablar con vosotros ya que venís de presentar vuestro nuevo álbum “La Contraçeña”, ¿cómo nació la idea del álbum? ¿Se trata de un proyecto trabajado en pandemia o una idea que ya venía cociéndose desde antes?

Esteban: Normalmente cuando nosotros nos juntamos siempre estamos escuchando música y coleccionando ideas. Vamos guardando cosillas, y cuando pasa un tiempo pues ya tenemos esa libreta con cosas. Pueden ser versos, una letrilla, un sample, una idea… Todo apuntado. 

Chaparro: Llevamos pocas cosas, y no es que llevemos ya todo fijado para hacer “este tipo de canción”. Llevamos nada sin desarrollar.

Esteban: Nunca llevamos un sample trabajado. Llevamos el sample, y allí todos juntos ponemos las cositas en común, las ideas sueltas.

Jon: Siendo un buen número de componentes, y con las participaciones de artistas como María José Luna, Andrés de Jerez, Kurt Savoy… ¿Cómo ha sido trabajar en un disco así con la situación actual de pandemia y sus restricciones?

Chaparro: Mira, por ejemplo con Andrés y Kurt eso fue todo por Internet. Y así se trabajó, porque ellos viven en París. Andrés sí que vino aquí y grabó aquí, pero nosotros no pudimos verlo y estar con él por las restricciones, así que sí que fue parte en distancia. Con María José, Alberto y los demás sí que nos juntamos.

Serokah: Con Queralt fue que nos conocimos en un concierto en Barcelona, y allí surgió un poco el rollo para hacer la movida. 

Esteban: Sí es verdad eso pero con Mangu, Andrés y Kurt Savoy, el intercambio de mails fue uno, ¿sabes? Mandarles, ellos nos mandaron el final y lo montamos de una. Súper fluido. No hubo otra toma ni nada. Que hay veces que te dicen esto así, o asá. Qué va, fue todo como “toma, ahí lo llevas”.

Chaparro: Súper fluido. De hecho el tema de Andrés, lo de Andrés fue lo primero que se escribió. Tenía una línea y creíamos que el tema ya no podía cambiar, pero cuando le metimos el bajo, que lo metió a la primera, eso iba a gloria. No había ni que tocarlo. 

Esteban: ¡Es que parece que están juntos! No puedes pensar que no están juntos, y menos sin conocerse. Parece que estás en una sala grabando.

Jon: Describristeis la obra como “está hecha para sentirnos orgullosos de ser andaluces, de lo que somos, de nuestras raíces y de nuestra música, pero no a modo Canal Sur, sino modo social y cultural.”. ¿Cómo explicaríais su significado a alguien de Bilbao como yo? ¿Qué va a atraer a los andaluces de Califato que no está haciendo bien Canal Sur?

Chaparro: Hombre, Canal Sur fue para poner un ejemplo. Que tiene cosas muy buenas: los programas de Local de Enseyo… Lo que sí que es verdad, que muchos programas culturales o de información, telediario… En los que eliminan el acento. Y tienen su estatuto que debe ayudar y conservar todas las costumbres, habla y acento… Ese es el rollo. Que se blanquea un poco el acento andalúz. Y si aparece es en los programas de corte bajo. Y eso es lo malo de Canal Sur. Y aparte que suele ser el cortijito del partido político que entra.

Esteban: Y en el propio Canal Sur hay su propio underground, sus minorías, la gente intentando cambiar poquito a poco… Como en todo. En cualquier ciudad, en cualquier empresa…

Chaparro: Sí, nosotros somos de la parte underground de Canal Sur. Jajajaja.

Jon: Visto quizás más desde fuera, estamos descubriendo un aumento considerable de ese orgullo andalucista impregnado en el arte. Cada vez más artistas están manifestándolo en mayor medida dentro de su música. Claramente vosotros, como Danié & Lasio, Imperio Nita, y otros tantos. ¿A qué creéis que se debe esta agitación?

Chaparro: Sí, lo que pasa es que si no eres de aquí, puede parecer que ahora hay un movimiento muy grande. Pero aquí realmente siempre ha habido un movimiento underground musical y cultural increíble, en todos los estilos y artes. Lo que pasa es que hay épocas en los que tiene más visibilidad fuera. Entonces, lo que ahora parece una revolución, ha estado siempre. Lo que pasa que ahora tiene más repercusión lo andalúz, el acento, la reivindicación… Entonces ahora están saliendo todos.

Esteban: Incluso el breakbeat, que se fija en eso, está dando más visibilidad. Se ha abierto una autopista de 4 carriles, y todo el mundo quiere hacerlo. Y así hasta el más pequeño se hace más visible. 

Chaparro: En las periferias, hay menos dinero y más pobreza. Entonces hay más necesidad de expresarse, y de ahí que se tire por el arte.

Jon: Venimos de tiempos en los que parece que para triunfar debes ser una copia de otra copia. Pero cuando sale un Dellafuente con su rollo, y su jerga, se viraliza. Cuando sale un Pedro LaDroga con su rollo y su jerga, todo el mundo comienza a utilizarla. Como músicos, ¿qué llama a un artista a copiar al mismo artista de Madrid que el resto en lugar de rebuscar y trabajar en sus raíces que es lo que más va a distinguirlo del resto?

Lorenzo: Cuando la gente ve que un estilo lo está petando, y que el estilo es nuevo, hay gente que le mola y lo intenta copiar para aprender a hacerlo. Y después hay otros que lo copian solo porque creen que van a triunfar más con ello.

Esteban: El mejor ejemplo es el reggaeton, con eso de “qué asco, no mola nada, no sé qué…”. Ahora el reggaeton está en todos lados. ¿Con el breakbeat? Igual, era música marronera, pero ahora lo que mola. ¿Flamenquito? Pues ahora flamenquito… ¡Con el funk favela! ¿Sabes? Que es puro electro y yo decía “tío, esto es pura calle, super salvaje”. Y hasta el mainstream absorbe eso.

Chaparro: Sí, pero cambian el nombre. Cuando la clase media lo hace, es “carioca funk”. Jajajaja

Serokah: Claro, claro, porque no está hecho en la favela por los chavales. Jajaja. Pero eso, tú si quieres destacar tu movida, tienes que hacer algo tuyo. Para copiar a otro, ya va a estar el otro. Es tontería ponerte a copiar así. Tú puedes coger influencias y llevarlas a tu rollo, pero “copiar” así, me parece un atraso.

Lorenzo: Otra cosa es que hay gente que hace directamente música de género. Es decir, si un artista hace música house de un rollo muy concreto, es normal que se parezca a otras mil cosas de ese rollo. Pero es por voluntad, también hay música de autor, que no se parezca a nada, y las dos están bien.

Chaparro: Al fin está claro que si intentas copiar música con alma… Como diría Lola Flores: “el alma no se puede copiar chiquillo”. Dellafuente te puede gustar más o menos, pero tiene alma. Todo el que quiera ser como Dellafuente, no le puede copiar el alma. El Haze te puede gustar más o menos pero tiene alma. No puedes copiarle el alma.

Jon: Lo primero que sorprende al público, al menos en mí fue así. Y ese ¾ del nombre, que imagino pero desconozco a ciencia cierta si guarda relación con el compás de la gran mayoría de composiciones flamencas: El compás ternario, Sevillanas Seguriillas, el cierre de bulerías… ¿Cómo surgió ese nombre y qué defiende? 

Serokah: Es eso.

Esteban: Me gusta mucho la gente que nos dice tres cuartos y eso. Jajajaja.

Chaparro: Califato tres cuartos, tres al cuarto, cuarto y mitad. Nos dicen de todo. Pero sí, fue cosa del Serokah, que es un vacilón, y le decíamos que era el califa por las barbas. Pero tiene que ver con la música andalusí, con los 800 años de historia de tres religiones y una sola cultura, y toda la movida de ese pasado amputado. 

Serokah: Y al final le cambié, ahora el Califa es el Chaparro. Jajajaja.

Jon: ¿Y la utilización del andaluz escrito? Que ya generó mucho revuelo con Huan Porrah y su “Er Prinçipito Andalûh”.

Esteban: Eso está interesante, es que es lo que hablábamos antes. Otra cosa que es contracultura, que es insultada, menospreciada… Y es lo bonito de coger eso que ha sido marginado y darle la vuelta. Y decir: ahora te lo comes con patatas.

Chaparro: Sí, fue todo muy natural en verdad. Porque todo este movimiento del que formamos parte, del andalucismo cultural, por llamarlo de alguna manera, ya se estaba desarrollando. Con los memes de humor, las escrituras, mil historias… Y al estar ahí, y formar parte de nuestro entorno, pues así. También tiene un poco de estética. Nos parecía estéticamente interesante.

Esteban: Nosotros nos escribimos así por el WhatsApp.

Serokah: Y un poco ese rollo, no has fabricado una propia lengua pero darle ese rollo. Escribir como hablamos, ni más ni menos.

Jon: Os iba a preguntar sobre cómo es el hábito de trabajo de un grupo de 6 personas. Además donde convergen diversos géneros musicales, imagino que diferentes formas de aplicarse a la hora de trabajar… Pero creo que es lo que me habéis comentado un poco antes.

Serokah: Jon, el método de trabajo es el siguiente. Yo me pongo delante del ordenador y los chavales por detrás dando gritos JWFHIEFJIAHOWEOWEF. Jajajajaja.

Chaparro: Ciego como una castaña. Que el Serokah ya tiene tercero de “Chaparro Nativo”, que yo a veces le digo: “BAQOWIQKDBADGSJD”…

Serokah: Y lo entiendo perfecto vaya. Yo digo: “Ya está Chaparro, ya está. Ya sé por dónde vas”. Jajajajaja.

Chaparro: Encima como somos colegas, hacemos todo juntos, con la música liados. Y nos pegamos todos los viajes, dando el concierto, en el hotel… Y está siempre el puto altavoz con sus muertos ahí… 

Esteban: Yo es que me vengo abajo. Como no haya algo sonando me vengo abajo. Jajajajaja.

Chaparro: No encima de todos poniéndose los temitas en cola, y saltándoselos para que suenen los suyos.

Serokah: Tú piensa Jon, que cada viaje es una competición en la furgo de a ver quién pone el tema más guapo. Y tenemos tanta ansia que dejamos un minuto de cada tema y todo el día cambiando. Jajajaja.

Jon: Con vuestra unión habéis reunido a artistas con mucho recorrido en la música. Yo y otros muchos nacimos cuando prácticamente ya estabais trabajando en música, artistas como tú Curro, como Serokah, por supuesto… Y es ahora cuando habéis vivido ese boom más mediático. ¿Lo comprendéis como el haber dado con la tecla, con un sonido en el momento adecuado, o más como un premio a tantos años de esfuerzos?

Todos: ¡Suerte! Pura suerte.

Esteban: Es verdad que si el underground ya de por sí es minoría, pues si levanta la mano uno, levanta la mano otro, y otro… Y si levantan todos una misma mano, pues llegas un poquito más alto. Y nosotros quizás hayamos tenido la suerte de levantar la mano en un momento adecuado y conectar con la gente. Porque lo raro de nuestra música es el público tan variado. Eso de verdad que es rarísimo. Y eso sí que creo que el formar banda, ha hecho. El DJ suele estar en el anonimato y tal.

Chaparro: Eso es… Sobre todo el público variado. Yo soy el especialista en madres, abuelas, tíos y padres. Jajajaja. Vienen al concierto los chavales con 20 años diciendo: “Que he venido al concierto porque vivo en Madrid y mi abuela me ha dicho que estaba Califato y que grabase un vídeo”.

Serokah: Es totalmente transversal. Te puedes encontrar al más hippie, el más punky o al más pijo sevilla con las patillas.

Chaparro: Claro, claro. Este domingo de ramos estaba escuchando por Sevilla el “Crîtto de la nabahâ” por todos lados, y el 80% eran los capillitas en sus carros.

Jon: Lleváis posiblemente entre 15 y 20 entrevistas desde la publicación del álbum, ¿habéis echado en falta alguna pregunta concreta o un tema sobre el que se os haya dado pie a charlar?

Chaparro: ¡Lo menos 40! Yo creo que el día que el Coletas dimitió, teníamos nosotros más entrevistas. Jajajaja. El Esteban, mientras nosotros comíamos, haciendo 5 entrevistas por teléfono.

Serokah: Ya llevamos más entrevistas que bolos, eso es verdad. Jajaja.

Chaparro: Pero si te digo la verdad, ha habido muchas que han sido muy típicas. Pero ha habido algunas, como esta, que son charlas simplemente en las que se aborda desde la amistad o el compadreo. Y no se echa de menos casi nada, porque si estás con alguien que te deja hablar y se hace una charla informal… Soltamos todo lo que queramos.

Pero sí que en Madrid hubo un momento que yo miraba ya a Esteban y le decía: “¿Qué es para ti Andalucía”? Jajajaja.

Jon: Por último lugar sí que me gustaría daros las gracias por sentaros a charlar y compartir este rato conmigo. Muchas gracias.

Todos: Gracias a ti siempre. Nada más nos dejen ir por allí, para Bilbao, danos un toquecito, que tenemos muchas ganas de ir.

 

Recuerda que puedes escuchar el álbum «La Contraçeña» de Califato ¾ a través de su perfil en Spotify: